1 Taza de te de 200g medida al ras del borde es equivalente a:
200 cc de cualquier liquido
200 gr de azucar molida
160 gr de azucar negra
200 gr de manteca
100 gr de maicena (almidon de maiz)
180 gr de arroz blanco
150 gr de harina
6 cucharadas equivalen a 1/2 taza
1 Cuchara sopera medida al ras equivale a:
15 gr de azucar
15 gr de azucar negra
25 gr de miel
25 gr de manteca
10 gr de harina
10 gr de maicena
20 gr de sal gruesa
15 gr de aceite
10 gr de queso rallado
3 cucharaditas equivalen a 1 cucharada
Tener en cuenta!!
1 cucharada equivale a 10 gr de aceite
1 cucharadita = 4 gr de aceite
1 vaso de vino = 150 ml de aceite
1 vasito de licor = 20 ml de aceite
Cuanto hay que servir?
Por porcion para que den los costos
Guarnicion de papas 250 gr
Legumbres frescas 200 gr
Ensalada verde 100 gr
Carne con hueso 250 gr
Carne sin hueso 150 gr
Pescado entero 250 gr
Filet 150 gr
Queso 80 gr
Arroz 40 gr
Equivalencias en CC y Onzas fluidas :
34 cc = 1 oz fl
135 cc = 4 oz fl
270 cc = 8 oz fl
Equivalencias de pesos:
28,7 gr = 1 onza
450 gr = 1 libra = 16 onzas = 1 pinta
1 kg = 22 libras = 34,8 onzas
miércoles, agosto 29, 2007
domingo, agosto 26, 2007
Salsa Mayonesa Origen

La salsa mayonesa, además de su exquisito sabor y su gran popularidad, tiene la particularidad de haber provocado encendidas polémicas a causa de su nombre y origen. Su origen ha causado controversia entre escritores e historiadores gastronómicos. Algunos han tratado de encontrarlo a través de sus raíces etimológicas y otros por hechos históricos.
Aunque el origen es incierto, una de las teorías más mencionadas dice que en la Guerra de los Siete Años (1756-1760), los franceses atacaron la fortaleza inglesa de Saint Philip, en el puerto de Mahón, capital de la isla de Menorca. La operación estaba a cargo del famoso Duque de Richelieu y el ataque lo llevó a cabo el Coronel Rochambeau. Para celebrar la gran victoria Richelieu ofreció un banquete en su honor. El menú incluyó una salsa creada por el cocinero de Richelieu, con crema y huevo. Dicen que como no había crema la hizo con aceite de oliva y huevo, creando así una nueva salsa de gran aceptación. En honor a la victoria en el puerto de Mahón, fue llamada “Mahonnaise”, y luego cambió por “Mayonnaise” y en castellano quedó como Mayonesa.
De esta forma se dice que la mayonesa se creó para celebrar la victoria del duque sobre los británicos en el puerto de Mahón y que en honor de dicho pueblo se le puso el nombre.
Muchos escritores e investigadores coinciden en afirmar que esta salsa es española. Se cuenta que el mariscal Richelieu y su séquito durante la toma de Mahón por parte de las tropas francesas tuvieron ocasión de probar el sabroso ali- oli (una salsa hecha a base de aceite y ajo). A esta salsa se le eliminó el ajo y se enriqueció con huevo para adecuarla a los finos paladares de los comandantes invasores acostumbrados a la cocina de Versalles. Tanto les gustó que llevaron a Francia la receta dándola a conocer allí como mahonesa, en recuerdo a la breve dominación balear.
Una versión más defiende que la mahonesa era la salsa típica de la isla Mahón y que se la sirvieron a Richelieu en una posada para aderezar una carne algo reseca. Fue tal su entusiasmo que la introdujo en París, con todos honores, como botín de su celebrada victoria.
Lorenzo Lafuente Vanrell en su artículo "La salsa mayonesa", publicado en Revista de Menorca, tomo IX, cuaderno VI, Mahón, junio de 1914, recoge la siguiente tradición oral:
El duque de Richelieu, preocupado con el plan de ataque general, vagaba cierta noche por las calles de Mahón, sin acordarse de tomar alimento; y apremiándole el hambre, entróse muy tarde en una fonda para pedir de comer.
Al decirle el fondista que ya no quedaba nada, le rogó mirara bien, y registrando aquél la cocina, halló unas piltrafas de carne, de ingrato aspecto, diciéndole:
- Señor, es lo único que hay, y no es decente para vuestra excelencia.- Arréglalo como puedas, que en tiempo de hambre no hay pan duro.
Así el fondista, y se lo presentó con una salsa que fue tan grata al duque, que hubo de preguntar qué salsa era aquella tan sabrosa.- Señor, es simplemente una salsa de huevo.
- Pues dígame cómo se hace que lo voy a apuntar.
- Así lo hizo, y le dijo al fondista que en lo sucesivo se llamaría salsa a la mahonesa. Con ese nombre la dio a conocer cuando regresó a Francia.
Angel Muro, autor gastronómico español relata en su libro Conversaciones Culinarias de 1980, el siguiente poema atribuido al poeta francés Lancelot del Siglo XVII, en los que explica la fórmula para la confección de la mayonnaise.
En su tazón de porcelana,
Habiendo puesto una yema de huevo,
Sal, pimienta y una pizca de vinagre,
Ya el trabajo ha empezado.
El aceite se echa gota a gota,
La mayonesa toma cuerpo,
Espesando sin darse uno cuenta
En oleadas brillantes hasta los bordes.
Cuando usted juzgue que la cantidad
Puede ser suficiente para su guiso,
Póngala al fresco, por prudencia,
Todo está acabado - ¡no la toque más!
Esto probaría que la salsa fría existía antes de los hechos históricos referidos, y que la importancia de la victoria sólo sirvió para rebautizar la salsa con el nombre de mahonesa. Sin embargo, autores menorquíes (de la isla de Menorca, España) ponen en duda el que estos versos fueran escritos en aquella época y piensan que se añadieron posteriormente.
Otros atribuyen el origen a una invención del Duque de Mayenne en 1589. Mientras que algunos la creen originaria de Bayona.
La guerra de la mayonesa se terminó cuando en 1956 se conmemoró oficialmente en París, y con presencia del embajador de España, el bicentenario del descubrimiento de la salsa mahonesa que tanto gustara al cardenal Richelieu y que los cocineros españoles insisten en llamar de ese modo y no mayonesa, del modo afrancesado.
lunes, agosto 13, 2007
Ajos

El ajo proviene del Asia Central, los chinos y los egipcios, lo usaban desde la más remota antiguedad. Alimentaban con ajo a los esclavos que construían las enormes pirámides porque creían que el ajo les daba mucha fuerza y mucha más energía. Lo empleaban en el proceso de momificación igual que como valor de cambio, como si un diente de ajo fuera una moneda.
En Grecia y Roma antigua, el ajo se consideró como potente afrodisíaco llegando a ser consumido antes de tener relaciones íntimas.
Sin embargo, en épocas medievales, el ajo sirvió para librarse de brujas, vampiros y malos espíritus, y mucho más reciente en los años 40 , durante la Segunda Guerra Mundial, se les daba a los soldados, para que curaran sus heridas, y en los años 80 y 90, se comenzó a tomar en pastillas para reducir la presión y el colesterol.
lunes, agosto 06, 2007
Clientes, y Sus razones????
Independientemente de que haya elegido para comer una cadena de hamburgueserías, una pizzeria de barrio, o un restaurante de lujo, el cliente tiene ciertos derechos (para mi es falso aquellos de que “el cliente siempre tiene la razón”. Prefiero pensar que el buen cliente casi siempre la tiene y el mal cliente, casi nunca) y los dueños, cocineros, chefs y mozos deben conocerlos y respetarlos. Simultáneamente todas estas personas tambien tienen derechos que deben ser reconocidos por el cliente.
Un cliente tiene el derecho de devolver un plato que pidió si en su opinión no está tal como lo ordenó o si no está bien hecho o a su gusto.
Incluso si el cliente está equivocado sobre el procedimiento para confeccionar ese plato y su queja está basada en conceptos subjetivos, su pedido de que el plato sea cambiado debe ser aceptada.
Un verdadero conocedor pedirá el cambio de su plato después del primer o segundo mordisco. No hace falta comerse la lata de sardinas hasta el final para saber en qué estado se encuentra: con abrirla y oler es suficiente.
Uno o dos bocados alcanzan y sobran para saber si el pescado es fresco, si la carne está en el punto en que fué pedida o si la salsa se cuajó demasiado.
Pero cuando el cliente se come un tercio o la mitad de ese plato, pierde el derecho de pedir que lo reemplacen.
Incluso en el más lujoso de los restaurantes el cliente puede pedir compartir un plato, sin que nadie se lo objete ni deba sufrir recargos por ese hecho.
Si un cliente se disgusta por un plato defectuoso, sea este entrada o principal, no se le deberia cobrar más que las bebidas que consumió.
Una botella de vino puede ser devuelta ya sea cuando quien la prueba la rechaza, o cuando todos han tomado un sorbo y han encontrado inaceptable el vino.
Si un tercio o más de la botella ya ha sido consumido el restaurante tiene derecho a cobrarla.
El cliente tiene derecho a que se le mantenga su reserva hasta 20 minutos más allá de la hora acordada. Si llega más tarde es comprensible que su mesa haya sido adjudicada a otro.
Así como los restaurateurs tienen obligaciones hacia sus clientes, los clientes tienen obligaciones hacia otros clientes.
Si los comensales de una mesa son particularmente ruidosos, es perfectamente apropiado que el dueño, el maitre o el mozo lse pida que bajen el tono. Si la conducta molesta persiste se les podrá presentar la cuenta de lo que han consumido y pedirle que abandonen el lugar.
Un cliente tiene el derecho de devolver un plato que pidió si en su opinión no está tal como lo ordenó o si no está bien hecho o a su gusto.
Incluso si el cliente está equivocado sobre el procedimiento para confeccionar ese plato y su queja está basada en conceptos subjetivos, su pedido de que el plato sea cambiado debe ser aceptada.
Un verdadero conocedor pedirá el cambio de su plato después del primer o segundo mordisco. No hace falta comerse la lata de sardinas hasta el final para saber en qué estado se encuentra: con abrirla y oler es suficiente.
Uno o dos bocados alcanzan y sobran para saber si el pescado es fresco, si la carne está en el punto en que fué pedida o si la salsa se cuajó demasiado.
Pero cuando el cliente se come un tercio o la mitad de ese plato, pierde el derecho de pedir que lo reemplacen.
Incluso en el más lujoso de los restaurantes el cliente puede pedir compartir un plato, sin que nadie se lo objete ni deba sufrir recargos por ese hecho.
Si un cliente se disgusta por un plato defectuoso, sea este entrada o principal, no se le deberia cobrar más que las bebidas que consumió.
Una botella de vino puede ser devuelta ya sea cuando quien la prueba la rechaza, o cuando todos han tomado un sorbo y han encontrado inaceptable el vino.
Si un tercio o más de la botella ya ha sido consumido el restaurante tiene derecho a cobrarla.
El cliente tiene derecho a que se le mantenga su reserva hasta 20 minutos más allá de la hora acordada. Si llega más tarde es comprensible que su mesa haya sido adjudicada a otro.
Así como los restaurateurs tienen obligaciones hacia sus clientes, los clientes tienen obligaciones hacia otros clientes.
Si los comensales de una mesa son particularmente ruidosos, es perfectamente apropiado que el dueño, el maitre o el mozo lse pida que bajen el tono. Si la conducta molesta persiste se les podrá presentar la cuenta de lo que han consumido y pedirle que abandonen el lugar.
domingo, agosto 05, 2007
Vegetal o Fruta??

Después de millones de clasificaciones, de teorías y discusiones creo que esta es una buena manera de explicar y la mas lógica
Las frutas tienen semillas, los vegetales no
Las frutas se dan en árboles, los vegetales no
Las frutas son ricas en azúcares, los vegetales en almidones
Las frutas son dulces los vegetales no tienen casi sabor
Las frutas las comemos por gusto los vegetales por obligación
Las frutas es el ovario maduro de una flor, los vegetales son las raíces, hojas, tallos y otras partes de una planta.
Por otro lado en botánica no existe el termino fruta sino "fruto" que es el producto de la reproducción sexual de las plantas a través del ovario de una flor.
Desde el punto de vista de la clarificación de frutos,se pueden clasificar:
1-por la procedencia floral(monotalam. o polit.)
2- consistencia del pericarpo(secos o carnosos)
3-por dehiscencia o no
4-por el nro de hojas carpelares
5- por posición del ovario(inf. o supero)
6- nro de semillas(unisemin. o plurisemin)
7-placentacion
8- esquizocarpia
9-partenocarpia
Por lo tanto el tomate es un fruto por las siguientes razones:
es un fruto carnoso,y dentro de esta clarificación seria una Baya,porque viene de una flor de ovario supero, pluricarpelar de color llamativo de muchas semillas conspicuas
de pulpa gelatinosa producida por las células placentarias.También la uva es una baya, la palta aunque esta ultima con diferencias entre ellas que es uniseminada.
Quedo claro??
Viandas para chicos
miércoles, julio 25, 2007
La última cena

Aunque la última cena ha sido motivo de divina inspiración para Leonardo, ni Mateo ni Marcos dijeron nunca qué platos habian sido servidos durante su transcurso.
Pero es posible imaginarlos pensando que esa noche se celebraba el primer séder de Pésaj, lo que me lleva a afirmar que en la mesa estaba presente el inevitable matzá para conmemorar el Exodo.
Junto al matzá debe haber habido un bol de agua salada que evocaba las lágrimas derramadas en Egipto asi como un plato con hierbas amargas que recuerdan el amargor de la esclavitud.
Indudablemente esas hierbas, el “maror”_generalmente una mezcla de rábano picante rallado con tomillo, coriandro e hisopo, el za’atar de Israel_fueron condimentadas con aceite de oliva, muy probablemente de la variedad romaní, que es la que se daba (en el Jardín de los Olivos existen ejemplares de 2.000 años que siguen dando frutos!) en esa época en Jerusalem.
Como el Pésaj se celebra en el advenimiento de la primavera (quizás su verdadero origen fue ese, la llegada de las primicias), la mesa de la última cena debía estar decoradas con frutas frescas, almendras y nueces y ensaladas de verdes diversos, tales como diente de león y verdolagas.
Es impensable que no haya habido jarras de vino, ya que en el séder es costumbre tomar al menos cuatro vasos.
Entre el siglo I y el III, las comidas festivas (y esta lo era) solian abrirse con una sopa de verduras, aunque en la mayoria de los casos este tambien era el plato de cierre, dada la pobreza de la mayoria de los habitantes de Judea.
Pero como Jesús era un huésped tan honorable, no es desquiciado pensar que después de la sopa el anfitrión hubiera servido un cordero asado condimentado con romero silvestre, prácticamente una plaga en toda Jerusalem hasta hoy en dia.
Los postres como tales no eran costumbre judia, de modo que podemos pensar que la última cena concluyó con Jesús y sus discípulos comiendo las frutas y nueces que adornaban la mesa, todo con las manos y ayudados por el cuchillo que cada uno llevaba a las comidas, ya que para la aparición del tenedor faltaba un milenio y medio; esos dedos que quedaban pringosos y que por falta de las tambien inexistentes servilletas se lavarían en recipientes con agua.
Ninguno de esos detalles fue registrado por Da Vinci, pero estoy seguro de que estaban ahí, tan escondidos en la pintura como tan evidentemente habian estado sobre esa mesa.
Roberto Fontanarrosa
"De la comida casera"
—No es tan complicado —había dicho Álvarez— no es tan complicado. Tiene sus bemoles, pero no es tan complicado.
—Por lo que he visto —aventuró Gentile— es casi un rito ¿no? una ceremonia...
Álvarez había encendido un Willem Segundo, un cigarro agrio, picante, y se tomó su tiempo para contestar.
—Toda comida es un poco ritual, Gentile, eso desde tiempos inmemoriales, hay en todo un poco de protocolo, incluso de misterio. Más que nada en comidas de este tipo, poco usuales, al menos en nuestro país...
—¿Qué procedencia tiene ésta, de qué cocina es, francesa? —preguntó entonces Martini, adelantando el mentón hacia el plato, ya vacío.
—No, no puede decirse que sea francesa, aunque yo lo he comido, y muy bien hecho, en Francia, para ser más exacto en el Mediodía francés, pero creo, creo, no se lo puedo asegurar, que es de procedencia nórdica, tal vez dinamarquesa...
—¿En la receta no dice...?
—Sabe lo que ocurre, Gentile, la receta original yo nunca la leí, ésta era una comida que hacía mi padre que a su vez la aprendió de mi abuelo y así sucesivamente, yo ya me la sé de memoria de tanto repetirla.
Por un momento el silencio se vio enriquecido por el aroma penetrante del cigarrillo de Álvarez. Martini pareció salir de su sopor, alimentado tal vez por la dulce bruma del vino blanco generosamente trasegado.
—¿Cocina a menudo este plato?
—No... no... —calculó el anfitrión— no mucho. Primero que no conviene reiterarlo seguido y segundo que, aunque se quisiera, no es fácil conseguir las ancianas.
—Ésa es una pregunta que quería formularle —terció Gentile— ¿Dónde las consigue...? si no es una infidencia...
Álvarez sonrió apenas mirando el mantel.
No... no es una infidencia, les diré, o bien, se los digo porque ustedes son de mi entera confianza, de no ser así no los hubiera invitado esta noche —aclaró— pero ustedes saben cómo somos los devotos de la buena cocina... un tanto celosos de nuestros secretos y una gran difusión de este detalle haría que el día de mañana mis colegas y ¿por qué no? competidores, tengan acceso a la misma fuente.
Nuevamente el silencio se depositó sobre la mesa, en tanto el criado retiraba los platos con celeridad y cautela profesional, sin un choque de cristales, sin un solo sonido disonante, con la certera delicadeza de un gato caminando por una estantería atiborrada de porcelanas.
—Las ancianas se consiguen en los asilos... —retomó Álvarez la conversación— no en todos lógicamente, no en todos. Es más, sólo puedo dar fe de uno, del que yo me proveo, pero supongo que hay otros que también lo hacen. Me contaban de uno de Misiones, sobre el cual no tengo seguridad, pero además me decían que no era conveniente porque era un asilo de tercera o cuarta categoría...
—¿Y eso influye...?
—Lógicamente influye, influye. Influye a tal punto que ha habido casos de ancianas que ya compradas hubo que tirarlas, casi siempre debido a la mala alimentación que reciben en esos lugares. Claro, son asilos para gente pobre, con escasos recursos, y la alimentación por lo tanto es magra y poco estudiada. Por otra parte, las ancianas que llegan ahí, han sido casi siempre personal de servicio, gente de carne endurecida, fibrosa, maltratada por los trabajos domésticos, una carne similar a la del venado, para serles más preciso...
—¿Y ese riesgo no se corre en donde usted se provee?
—Se corre pero en una mínima proporción —especificó Álvarez—, claro que el nuestro es un caso bastante particular, ya que el director del asilo es amigo personal mío y también un maniático de la buena mesa, entonces el trato y la elección son más cuidadosos...
—¿Cómo se llega a eso...? Perdóneme que le pregunte tanto —se disculpó Martini— pero el asunto me apasiona.
—Bien, yo voy todos los meses al asilo y de paso que saludo a este amigo mío, él me muestra a las ancianas. Conviene estudiarlas sin que ellas se den cuenta. Cuando salen al jardín, por ejemplo, solemos contemplarlas desde la ventana del directorio. Una anciana de estilo, de raza como se les dice, se reconoce al caminar.
—No me diga —Martini había suspendido el grácil y repetido movimiento de la copa hasta su boca.
—Así es... al caminar... el paso de una anciana denuncia un pasado duro o placentero, de trabajo u holganza, y eso es importante por lo que le comentaba antes. Elegidas las más convenientes, este amigo mío, un caballero en toda la palabra, me muestra la ficha médica, donde uno se asegura que la anciana no ha sufrido ni sufre enfermedades contagiosas o epidémicas.
—Y aun así, aun teniendo la seguridad de que estén totalmente sanas se recomienda hervirlas 24 horas antes de prepararlas.
—No se apresure, Gentile, aún hay otra etapa que le comento para que advierta lo meticuloso del proceso. Cuando hay conformidad sobre la anciana elegida, ésta recién será entregada un mes después, y durante estos treinta días se le dará alimentación especial en el mismo asilo. Lógicamente hay que pagar un plus, que no es muy oneroso de todos modos.
—¿Y en qué consiste esa alimentación?
—Nada novedoso ni especial, nueces, mucha leche, alcaparras, nada de frituras, bastante fruta, y en algunos casos, como en el de hoy, abundante cebolla silvestre, que es la que sedimenta ese regusto un tanto imperante, un poco salvaje que usted justamente me dijo notar en la comida...
—¿Luego se la sacrifica?
—Luego se la sacrifica...
—¿De eso se ocupa usted, Álvarez? —ahondó dubitativo Gentile.
—No, ése es un capítulo desagradable, quizás molesto, del que se ocupa mi criado, lo hace de buen grado y lo hace bien...
—Supongo que yo no podría hacerlo... —admitió Martini débilmente.
—Bueno... son pautas culturales...
—No sólo eso, sino que me resta apetito preparar yo mismo mis comidas...
—Ése es un detalle —sentenció Álvarez— que un buen gourmet debe superar. Por otra parte, no tiene otra alternativa.
—Entiendo, entiendo —reconoció Martini.
—Donde yo intervengo activamente es en el sazonado y posterior cocción, ahí sí, debo reconocer que esa fase me apasiona. Ahí se debe medir con cuidado los depósitos de apio semicocido, los pepinillos cortados en lonjitas, las hojas de estragón, no muchas, y decidir sobre la marcha la inclusión de tocino, anchoas y hasta si es necesario nabo y chuño desleído en agua. Un muslo tratado así por ejemplo, es delicioso, y una mano, ni qué decir...
—En resumen... —pareció sintetizar Martini mientras recibía un pocillo de aromático café turco de manos del criado— toda una artesanía, una religión casi...
—Usted lo ha dicho, usted lo ha dicho...
—Le confieso —se sinceró Gentile tras el primer sorbo de café— que cuando usted me invitó tenía una cierta resistencia a este plato... me explico... no piense que dudaba de su capacidad como gourmet...
—No, en absoluto, lo comprendo —lo tranquilizó Álvarez.
—Una resistencia al plato en sí... ¿Me entiende?
—Por supuesto, hombre, es humano...
—Posiblemente por cómo ha sido educado uno...
—Exacto, Gentile, exacto. Son pautas culturales, pautas culturales, Gentile
—No es tan complicado —había dicho Álvarez— no es tan complicado. Tiene sus bemoles, pero no es tan complicado.
—Por lo que he visto —aventuró Gentile— es casi un rito ¿no? una ceremonia...
Álvarez había encendido un Willem Segundo, un cigarro agrio, picante, y se tomó su tiempo para contestar.
—Toda comida es un poco ritual, Gentile, eso desde tiempos inmemoriales, hay en todo un poco de protocolo, incluso de misterio. Más que nada en comidas de este tipo, poco usuales, al menos en nuestro país...
—¿Qué procedencia tiene ésta, de qué cocina es, francesa? —preguntó entonces Martini, adelantando el mentón hacia el plato, ya vacío.
—No, no puede decirse que sea francesa, aunque yo lo he comido, y muy bien hecho, en Francia, para ser más exacto en el Mediodía francés, pero creo, creo, no se lo puedo asegurar, que es de procedencia nórdica, tal vez dinamarquesa...
—¿En la receta no dice...?
—Sabe lo que ocurre, Gentile, la receta original yo nunca la leí, ésta era una comida que hacía mi padre que a su vez la aprendió de mi abuelo y así sucesivamente, yo ya me la sé de memoria de tanto repetirla.
Por un momento el silencio se vio enriquecido por el aroma penetrante del cigarrillo de Álvarez. Martini pareció salir de su sopor, alimentado tal vez por la dulce bruma del vino blanco generosamente trasegado.
—¿Cocina a menudo este plato?
—No... no... —calculó el anfitrión— no mucho. Primero que no conviene reiterarlo seguido y segundo que, aunque se quisiera, no es fácil conseguir las ancianas.
—Ésa es una pregunta que quería formularle —terció Gentile— ¿Dónde las consigue...? si no es una infidencia...
Álvarez sonrió apenas mirando el mantel.
No... no es una infidencia, les diré, o bien, se los digo porque ustedes son de mi entera confianza, de no ser así no los hubiera invitado esta noche —aclaró— pero ustedes saben cómo somos los devotos de la buena cocina... un tanto celosos de nuestros secretos y una gran difusión de este detalle haría que el día de mañana mis colegas y ¿por qué no? competidores, tengan acceso a la misma fuente.
Nuevamente el silencio se depositó sobre la mesa, en tanto el criado retiraba los platos con celeridad y cautela profesional, sin un choque de cristales, sin un solo sonido disonante, con la certera delicadeza de un gato caminando por una estantería atiborrada de porcelanas.
—Las ancianas se consiguen en los asilos... —retomó Álvarez la conversación— no en todos lógicamente, no en todos. Es más, sólo puedo dar fe de uno, del que yo me proveo, pero supongo que hay otros que también lo hacen. Me contaban de uno de Misiones, sobre el cual no tengo seguridad, pero además me decían que no era conveniente porque era un asilo de tercera o cuarta categoría...
—¿Y eso influye...?
—Lógicamente influye, influye. Influye a tal punto que ha habido casos de ancianas que ya compradas hubo que tirarlas, casi siempre debido a la mala alimentación que reciben en esos lugares. Claro, son asilos para gente pobre, con escasos recursos, y la alimentación por lo tanto es magra y poco estudiada. Por otra parte, las ancianas que llegan ahí, han sido casi siempre personal de servicio, gente de carne endurecida, fibrosa, maltratada por los trabajos domésticos, una carne similar a la del venado, para serles más preciso...
—¿Y ese riesgo no se corre en donde usted se provee?
—Se corre pero en una mínima proporción —especificó Álvarez—, claro que el nuestro es un caso bastante particular, ya que el director del asilo es amigo personal mío y también un maniático de la buena mesa, entonces el trato y la elección son más cuidadosos...
—¿Cómo se llega a eso...? Perdóneme que le pregunte tanto —se disculpó Martini— pero el asunto me apasiona.
—Bien, yo voy todos los meses al asilo y de paso que saludo a este amigo mío, él me muestra a las ancianas. Conviene estudiarlas sin que ellas se den cuenta. Cuando salen al jardín, por ejemplo, solemos contemplarlas desde la ventana del directorio. Una anciana de estilo, de raza como se les dice, se reconoce al caminar.
—No me diga —Martini había suspendido el grácil y repetido movimiento de la copa hasta su boca.
—Así es... al caminar... el paso de una anciana denuncia un pasado duro o placentero, de trabajo u holganza, y eso es importante por lo que le comentaba antes. Elegidas las más convenientes, este amigo mío, un caballero en toda la palabra, me muestra la ficha médica, donde uno se asegura que la anciana no ha sufrido ni sufre enfermedades contagiosas o epidémicas.
—Y aun así, aun teniendo la seguridad de que estén totalmente sanas se recomienda hervirlas 24 horas antes de prepararlas.
—No se apresure, Gentile, aún hay otra etapa que le comento para que advierta lo meticuloso del proceso. Cuando hay conformidad sobre la anciana elegida, ésta recién será entregada un mes después, y durante estos treinta días se le dará alimentación especial en el mismo asilo. Lógicamente hay que pagar un plus, que no es muy oneroso de todos modos.
—¿Y en qué consiste esa alimentación?
—Nada novedoso ni especial, nueces, mucha leche, alcaparras, nada de frituras, bastante fruta, y en algunos casos, como en el de hoy, abundante cebolla silvestre, que es la que sedimenta ese regusto un tanto imperante, un poco salvaje que usted justamente me dijo notar en la comida...
—¿Luego se la sacrifica?
—Luego se la sacrifica...
—¿De eso se ocupa usted, Álvarez? —ahondó dubitativo Gentile.
—No, ése es un capítulo desagradable, quizás molesto, del que se ocupa mi criado, lo hace de buen grado y lo hace bien...
—Supongo que yo no podría hacerlo... —admitió Martini débilmente.
—Bueno... son pautas culturales...
—No sólo eso, sino que me resta apetito preparar yo mismo mis comidas...
—Ése es un detalle —sentenció Álvarez— que un buen gourmet debe superar. Por otra parte, no tiene otra alternativa.
—Entiendo, entiendo —reconoció Martini.
—Donde yo intervengo activamente es en el sazonado y posterior cocción, ahí sí, debo reconocer que esa fase me apasiona. Ahí se debe medir con cuidado los depósitos de apio semicocido, los pepinillos cortados en lonjitas, las hojas de estragón, no muchas, y decidir sobre la marcha la inclusión de tocino, anchoas y hasta si es necesario nabo y chuño desleído en agua. Un muslo tratado así por ejemplo, es delicioso, y una mano, ni qué decir...
—En resumen... —pareció sintetizar Martini mientras recibía un pocillo de aromático café turco de manos del criado— toda una artesanía, una religión casi...
—Usted lo ha dicho, usted lo ha dicho...
—Le confieso —se sinceró Gentile tras el primer sorbo de café— que cuando usted me invitó tenía una cierta resistencia a este plato... me explico... no piense que dudaba de su capacidad como gourmet...
—No, en absoluto, lo comprendo —lo tranquilizó Álvarez.
—Una resistencia al plato en sí... ¿Me entiende?
—Por supuesto, hombre, es humano...
—Posiblemente por cómo ha sido educado uno...
—Exacto, Gentile, exacto. Son pautas culturales, pautas culturales, Gentile
viernes, julio 06, 2007
Caen Piratas Gastronomicos.....
Hmmm... te estamos por descubrir, ya sabes...., vos. si vos!! no seas roba recetas
Jaaaajaaa
ojitoo
Jaaaajaaa
ojitoo
Ya se estreno...!!!!!!!!!!!
domingo, julio 01, 2007
MANZANAS CARAMELIZADAS

RECETA:
Lavamos las manzanas, si son orgánicas las dejamos con cáscara y si no las pelamos. Sacamos las semillas y las cortamos en trozos parejas. En una sarten ponemos un poco de manteca con azucar y formamos un caramlo a fuego suave, aregamos un poco de canela, clavo de olor, y si queremos, cardamomo. A este caramelo le volcamos las manzanas y removemos hasta que tomen color. Luego de unos minutos le agregamos un chorrito de jugo de limón o naranja o cognac. Subimos un poco el fuego y dejampos reducir el jugo hasta que queda un caramelo fluido. Servimos las manzanas glaceadas con el caramelo y una hojitas de melisa o mento, o con nueces trozadas grandes.
Chutney

CHUTNEY (Salsa Dulce Picante)
Ingredientes:
- 2 o 3 guindillas (ají picante largo)
- 2 o 3 clavos de olor
- 2 ramitas de canela
- 1 kilo de fruta
- ghi o aceite
- 2 cucharaditas de jengibre
- 1 cucharada de anís o cardamomo
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1 o 2 cucharadas de azucar rubio o moreno
- 1 chorro de agua para que no se pegue
Preparación:
Calentar el ghi en un wok o cacerola y mientras se calienta agregar el jengibre, la guindilla, la canela, el clavo de olor, el anís o cardamomo. Saltear las especias (menos de un minuto)
Agregar fruta, agua y azucar.
Cocinar revolviendo cada tanto sin tapar.
Si se quiere se puede sacar las especias al final.
Solo Fotos
jueves, junio 14, 2007
Cómo abrir una botella de vino sin sacacorchos
Es una situación desesperante, comparable a la falta de monedas antes de subir al bondi"colectivo,omnibus,bus", o la ausencia de un líquido bajativo luego de comer una docena de alfajorcitos de maicena.
Tenemos la botella, estamos desesperados y nuestra boca ruega por un sorbo del elixir de Baco. Ya revolvimos el cajón de los cubiertos y todas las alacenas buscando la cola de chancho metalizada. Nada. Si despertamos al vecino a esta hora de la noche para pedir un sacacorchos vamos a arruinar nuestra reputación y no tardarán en pasarnos un folleto de Alcohólicos Anónimos por debajo de la puerta.
A continuación presentamos una serie de métodos para tener en cuenta. No garantizamos 100% de efectividad. Tampoco nos hacemos cargo de la mala praxis en el proceso de descorchación.
Método Cavernícola:
Empujar el corcho hacia adentro con un objeto punzante como un cuchillo, destornillador, o aguja de tejer. El inconveniente es que se puede resbalar el cuchillo y te podés cortar los ganchos. Es poco práctico si después querés guardar lo que sobra, claro, el corcho quedó adentro. Recomendamos aplicar este método con sumo cuidado y tener un trapo a mano para limpiar lo que se chorria.
Método The Wall:
Envolver la botella con un trapo y golpear el traste contra la pared (El tuyo no, el de la botella). El trapo impedirá que se rompa el vidrio al chocar con la pared. Y a su vez logrará que la presión del contenido sobre el corcho, haga que éste salga hacia fuera. Tengan el teléfono a mano y asegúrense de haber abonado la última cuota de la prepaga.
Método Tito Puente:
Sentados en una silla, sostenemos la botella entre nuestras piernas. El corcho siempre hacia abajo. Palmada tras palmada el corcho irá cediendo, hasta que nos sea posible engancharlo con los dientes.
Método Galeno:
Atravesar el corcho con una jeringa y empujar el émbolo hasta que el aire introducido genere una presión tal, capaz de expeler el corcho. Ideal para enfermos de diabetes, alérgicos y heroinómanos que siempre tienen una jeringa a mano.
Método Martillo y Colador:
Se rompe el pico de la botella de un martillazo y luego se sirve en las copas con un colador. Los más duchos, saben colar los vidrios entre los dientes. No se aconseja frente a damas o niños.
Método Haragán para Vinos Blancos:
Colocar el vino en el freezer unas 6 horas hasta que el corcho salga sólo por la presión que genera el aumento de volumen de un etílico de baja graduación como el vino. A las 6 horas el corcho estará 95% afuera. Ahora, hay que esperar que se descongele antes de servir. No es apto para paladares exquisitos.
Método Mac Gyver:
Ponemos la botella en el freezer unos minutos. La sacamos rápidamente y atamos una soguita embebida en alcohol alrededor del cuello. La encendemos y “vualá”, el pico se desprende como por arte de magia. Se recomienda no tomar de la botella si no querés terminar con la trompa como Piñón Fijo.
Método Tu Sam:
La botella en el centro de la mesa. Todos de la mano haciendo una ronda nos concentramos para que el corcho salga por telepatía. Obviamente puede fallar
Si conocen algún otro método, no duden en postearlo. Será bienvenido y luego incluído.
Tenemos la botella, estamos desesperados y nuestra boca ruega por un sorbo del elixir de Baco. Ya revolvimos el cajón de los cubiertos y todas las alacenas buscando la cola de chancho metalizada. Nada. Si despertamos al vecino a esta hora de la noche para pedir un sacacorchos vamos a arruinar nuestra reputación y no tardarán en pasarnos un folleto de Alcohólicos Anónimos por debajo de la puerta.
A continuación presentamos una serie de métodos para tener en cuenta. No garantizamos 100% de efectividad. Tampoco nos hacemos cargo de la mala praxis en el proceso de descorchación.
Método Cavernícola:
Empujar el corcho hacia adentro con un objeto punzante como un cuchillo, destornillador, o aguja de tejer. El inconveniente es que se puede resbalar el cuchillo y te podés cortar los ganchos. Es poco práctico si después querés guardar lo que sobra, claro, el corcho quedó adentro. Recomendamos aplicar este método con sumo cuidado y tener un trapo a mano para limpiar lo que se chorria.
Método The Wall:
Envolver la botella con un trapo y golpear el traste contra la pared (El tuyo no, el de la botella). El trapo impedirá que se rompa el vidrio al chocar con la pared. Y a su vez logrará que la presión del contenido sobre el corcho, haga que éste salga hacia fuera. Tengan el teléfono a mano y asegúrense de haber abonado la última cuota de la prepaga.
Método Tito Puente:
Sentados en una silla, sostenemos la botella entre nuestras piernas. El corcho siempre hacia abajo. Palmada tras palmada el corcho irá cediendo, hasta que nos sea posible engancharlo con los dientes.
Método Galeno:
Atravesar el corcho con una jeringa y empujar el émbolo hasta que el aire introducido genere una presión tal, capaz de expeler el corcho. Ideal para enfermos de diabetes, alérgicos y heroinómanos que siempre tienen una jeringa a mano.
Método Martillo y Colador:
Se rompe el pico de la botella de un martillazo y luego se sirve en las copas con un colador. Los más duchos, saben colar los vidrios entre los dientes. No se aconseja frente a damas o niños.
Método Haragán para Vinos Blancos:
Colocar el vino en el freezer unas 6 horas hasta que el corcho salga sólo por la presión que genera el aumento de volumen de un etílico de baja graduación como el vino. A las 6 horas el corcho estará 95% afuera. Ahora, hay que esperar que se descongele antes de servir. No es apto para paladares exquisitos.
Método Mac Gyver:
Ponemos la botella en el freezer unos minutos. La sacamos rápidamente y atamos una soguita embebida en alcohol alrededor del cuello. La encendemos y “vualá”, el pico se desprende como por arte de magia. Se recomienda no tomar de la botella si no querés terminar con la trompa como Piñón Fijo.
Método Tu Sam:
La botella en el centro de la mesa. Todos de la mano haciendo una ronda nos concentramos para que el corcho salga por telepatía. Obviamente puede fallar
Si conocen algún otro método, no duden en postearlo. Será bienvenido y luego incluído.
lunes, junio 04, 2007
Mujeres
Dedicado a ellas que nos miman nos cuidan y nos dan fuerzas para seguir en busca de sueños y proyectos, a ellas que nos miran a los ojos y nos dicen -Vamos que podemos juntos!!!.
gracias giselle.
gracias giselle.
jueves, mayo 24, 2007
Just do Eat!!



En este caso el proyecto ha sido desarrollado por la Chocolateria Blondel de Lausanne, en Suiza, que ha elaborado en diferentes tamaños este delicioso tributo chocolateado a una de las zapatillas más simbólicas de Nike.

Las AF1 en tamaño real (numero 42,5) cuestan la friolera de ¡490€! y están disponibles en chocolate blanco y en chocolate negro.

Más accesibles son los modelos en miniatura, también en las dos versiones de chocolate, por 30€ cada una.
miércoles, mayo 16, 2007
domingo, mayo 06, 2007
Salimos a Cenar!!
jueves, mayo 03, 2007
Comiendo Pulpitos (vivitos)
La frescura de los alimentos es muy importante como ya sabemos, por lo tanto en la mayoria de los paises de asia los peces y moluscos se consumen vivos.
y la verdad son muy ricos en sabor, por lo general se acompañan con salsas muy picantes. En coreano se llama "San Nachi"
Kamsa Hamnida (Muchas gracias)
y la verdad son muy ricos en sabor, por lo general se acompañan con salsas muy picantes. En coreano se llama "San Nachi"
Kamsa Hamnida (Muchas gracias)
viernes, abril 27, 2007
Para Hacer los Dias de Lluvia, FACTURAS CASERAS CON MASA DE HOJALDRE
600 g. de harina
, 1 cucharadita de sal
200 grs. de azúcar
35g. de levadura fresca
1 cucharada de extracto de vainilla
200cc de agua, 2 huevos grandes
1cda. de miel, /le puse extracto de malta)
450 grs. de manteca para el empaste (también se puede usar margarina especial para hojaldre).
Para pincelar antes de ir al horno: huevo,azúcar y leche.
Para cuando salen del horno pincelar con miel.
Desmenuzar la levadura, espolvorear con una cucharada de azúcar y un poco de agua, dejar fermentar.

Poner en el bowl de la amasadora, la harina tamizada, agregar la sal, el azúcar,los huevos, la miel, el fermento y el agua de a poco.

Hacer un bollo consistente (queda medio grumoso).
No trabajarlo mucho. Cubrir con film y llevar al frío. Dar forma cuadrada, de 1/2 cm. de espesor la manteca, envolver con film y aplastar con un palo de amasar.

Tomar la masa, colocar en el centro el cuadrado de manteca y cerrar como un paquete en el sentido de las agujas de un reloj.
Tener en cuenta que la masa y la manteca deben estar a la misma temperatura.

Estirar en forma de rectángulo y hacer dos dobleces simples y dos dobles, llevar a la heladera por una hora.
Lo ideal es doblarlo nueve veces, respetando el tiempo de frío cada vez.
Cada vez que la masa se ablande, llevar un poco al frío y luego estirar.
Siempre se trabaja con el lado de la abertura hacia el que amasa.

-EL HOJALDRE ESTÁ LISCO CUANDO AL HACER UN CORTE EN LA MASA, NO SE VE LA MANTECA PORQUE SE HA INTEGRADO TOTALMENTE.
-PARA UTILIZARLA, CORTAR LA MASA CON UN CUCHILLO BIEN FILOSO, DANDO UN GOLPE SECO, NO HACER MOVIMIENTOS DE ARRASTRE MIENTRAS SE CORTA.
Estirar la masa y cortar rectangulos,despues cortar triangulos y errollar desde la base hacia la punta estirando un poco

-PARA COCINARLA, PONER LA MASA RECIÉN SACADA DE LA HELADERA EN HORNO BIEN CALIENTE.


Horno caliente por 30 minutos

Pincelar con miel

Preparar cafe y a disfrutar!!
, 1 cucharadita de sal
200 grs. de azúcar
35g. de levadura fresca
1 cucharada de extracto de vainilla
200cc de agua, 2 huevos grandes
1cda. de miel, /le puse extracto de malta)
450 grs. de manteca para el empaste (también se puede usar margarina especial para hojaldre).
Para pincelar antes de ir al horno: huevo,azúcar y leche.
Para cuando salen del horno pincelar con miel.
Desmenuzar la levadura, espolvorear con una cucharada de azúcar y un poco de agua, dejar fermentar.

Poner en el bowl de la amasadora, la harina tamizada, agregar la sal, el azúcar,los huevos, la miel, el fermento y el agua de a poco.

Hacer un bollo consistente (queda medio grumoso).
No trabajarlo mucho. Cubrir con film y llevar al frío. Dar forma cuadrada, de 1/2 cm. de espesor la manteca, envolver con film y aplastar con un palo de amasar.

Tomar la masa, colocar en el centro el cuadrado de manteca y cerrar como un paquete en el sentido de las agujas de un reloj.
Tener en cuenta que la masa y la manteca deben estar a la misma temperatura.

Estirar en forma de rectángulo y hacer dos dobleces simples y dos dobles, llevar a la heladera por una hora.
Lo ideal es doblarlo nueve veces, respetando el tiempo de frío cada vez.
Cada vez que la masa se ablande, llevar un poco al frío y luego estirar.
Siempre se trabaja con el lado de la abertura hacia el que amasa.

-EL HOJALDRE ESTÁ LISCO CUANDO AL HACER UN CORTE EN LA MASA, NO SE VE LA MANTECA PORQUE SE HA INTEGRADO TOTALMENTE.
-PARA UTILIZARLA, CORTAR LA MASA CON UN CUCHILLO BIEN FILOSO, DANDO UN GOLPE SECO, NO HACER MOVIMIENTOS DE ARRASTRE MIENTRAS SE CORTA.
Estirar la masa y cortar rectangulos,despues cortar triangulos y errollar desde la base hacia la punta estirando un poco

-PARA COCINARLA, PONER LA MASA RECIÉN SACADA DE LA HELADERA EN HORNO BIEN CALIENTE.


Horno caliente por 30 minutos

Pincelar con miel

Preparar cafe y a disfrutar!!
Tomates de Arbol

El jueves pasado le compre a las Sras que venden en el Abasto 6 "berenjenas peruanas" por 2$. Las instrucciones entre misteriosas y cautelosas de compartir un secreto misticooo fueron las siguientes: se les hace un corte en cruz, se las hierve 5 segundos y se enfrian en agua, para pelarlas como tomates. Se licuan con agua y azucar y se toma el jugo."Es el mismisimo brebaje que compartian en rituales ancestrales" segun la sra.Muy presuroso llegue a casa con un puñado de berenjenas peruanas, es como si me hubieran pasado la receta de la Coca Cola.
Resultado: una bomba.(en todo sentido) gusto misterioso-y-tropical, hace pensar en el maracuya pero las semillas son algo amargas-agresivas,no recuerdo si habia que sacarlas JaJa, cosa que lo hace mas interesante.
En Peru les dicen berenjenas, pero en otros paises andinos, "Tomate de Arbol".
Usted puede encontrar a las amables Sras bolivianas que venden esta maravilla en la esquina de Humahuaca y Aguero. Cerca del Shoping Abasto
CHOCOLATE

el chocolate puro debe contener solo manteca de cacao dentro de su contenido graso (y un % determinado de grasa lactea cuando es el caso). Pero nunca grasas vegetales hidrogenadas, fraccionadas o lo que sea. Cuando esto ocurre se lo debe llamar "baño de resposteria", "compound" en ingles o simplemente sustituto de chocolate.
-hace unos 10 años aprox en la Union Europea hubo un grupo de paises que propuso poder reemplazar hasta un 5% de la formula total con aceites que no fueran manteca de cacao y seguir denominando al producto como "chocolate". Entre ellos Inglaterra (de la mano de Cadburys), Holanda (gran fabricante e inventor de estas grasas sustitutas) y si mal no recuerdo Suiza de la siempre discutida Nestle. Obviamente los motivos expuestos eran varios, pero en la realidad el motivo principal encubierto es una cuestion de costos. Luego de varios años de burocracia increible y de euros gastados finalmente la regulacion se aprueba y es por eso que hoy muchos de los chocolates corrientes que uno come en Europa son en realidad otra cosa . . . . Claro esta que las marcas de primera linea siguen fabricando el chocolate verdadero y explotan esta diferenciacion en forma comercial.
-como todo en nuestra vida es "global" era de esperar que en nuestro pais, cuyo codigo alimentario era muy severo al respecto y no permitia ese tipo de reemplazos tambien llegara esa "moda". Como tambien era poco probable que los Estados Unidos, grandes comerciantes se quedaran con una regulacion mas costosa que la de UE.
En nuestro pais los grupos grandes nacionales y multi presentaron la misma propuesta hace un año aprox. Como era de esperar en la votacion de la camara que agrupa a los fabricantes nuestro voto unico oponiendose no fue suficiente, y aunque hay algunos funcionarios publicos encargados de analizar la legalidad del tema con buenas intenciones, las presiones son muy grandes y solo falta muy poco para que en nuestro pais se apruebe. La pregunta que me hago es: dadas las condiciones en nuestro pais de seguridad juridica, defensa del consumidor, presupuesto nacional de control de alimentos, etc etc quien dice que un 5% en realidad no sea un 10, un 15 o un 20% . . . . . quien se va a encargar de controlar todo eso??????
En USA tambien esta avanzada la cosa y tambien hubo un alma sola oponiendose que es justamente esta empresa que armo el site: Ghittard. Un chocolate excelente que recomiendo mucho. Con una historia apasionante tambien.
No los aburro mas. Solo tengan a bien leer los ingredientes de ahora en mas del chocolate que coman. La palabra "grasa vegetal" en un chocolate macizo es sinonimo de "esto no es chocolate".
http://dontmesswithourchocolate.guittard.com/
domingo, abril 22, 2007
Para Practicar y Pelar
lunes, abril 16, 2007
Una Tarde en el Super
La Plancha Congeladora....brrrrrr
Miren lo que se puede comprar por solo $850 dolares es simplemente una plancha que congela a -30ºF cualquier alimento que se apoye en la superficie, salsas, frutas,cualquier cosa hacer un polvo helado de frutillas para una salsa tibia de frutos rojos, por decir algo!.
Imaginen una salsa fria por fuera y tibia o caliente por dentro. Es interesante veriar las texturas de los alimentos y jugar con las temperaturas y texturas.
http://www.chow.com/
lunes, abril 09, 2007
Ranas (croqui croqui)
La Rana Toro (rana catesbeiana) originaria de Estados Unidos, con hábitat natural en lagunas y arroyos, se reproduce muy rápidamente y alcanza tamaños, pesos y calidad de su carne que la tornan en la preferida por quienes la producen y comercializan.
El fácil cultivo, alimentación y cosecha, ha permitido un rápido y creciente desarrollo de la actividad, principalmente en el Brasil, quién ha generado tecnologías adecuadas para su cultivo comercial.
El principal destino de este proceso es la comercialización de su carne - como alimento -, además de la rana viva y sus subproductos (pieles para la marroquinería fina y aceites) y la rana preservada en formol como material didáctico.
La demanda de ancas de rana es creciente; sólo en Estados Unidos es de tres mil toneladas y en Europa de 10 mil, en tanto apenas unas 800 toneladas provienen de sus sistemas de cultivo.
Existe una importantísima información técnica y experiencias realizadas por ranicultores e investigadores. Debemos conocerlas, evaluarlas y utilizarlas en beneficio propio. Como la mayoría de este tipo de actividades, la ranicultura requiere un manejo integral, que abarque el proceso de cultivo, alimentación, cuidados, cosecha, faena y todos los aspectos relacionados con una adecuada comercialización.
Veremos que al despostar las ancas es de forma sencilla pero hay que hacerlo con gran precisión para no dañar la piezas. los huesos son bastante duros, las articulaciones son pequeñas pero muy resistentes les recomiendo ser muy precisos en los cortes
Despostando las ancas y pies (tener cuidado con la cadera es pequeña y muy resistente)
Pierna y muslo
Una vez limpia la tibia pasamos por una mezcla de harina y sal a los muslos
Calentamos manteca con un poco de aceite de oliva en un sarten caliente y las sellamos a fuego fuerte hasta dorar
Al quedar dorarado retirar y reposar sobre papel absorbente, se las puede acompañar con un Rissoto de hongos o solas como entrada.
Con el resto del cuerpo y demas piezas retirar y limpiar,lo salteamos condimentamos y procesamos con cebollas asadas hasta formar un pure,le agregamos crema batida a 1/2 punto y por ultimo lo colocamos en moldes y refrigeramos por tres horas.
Al finalizar este tiempo tendremos una mousse de ranas que tambien nos puede acompañar a las ancas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









